Todo ocurrió durante la noche. Los delincuentes ingresaron primero en un jardín de infantes, pero al no encontrar algo de valor decidieron saltar la tapia hacia la casa lindante. Allí irrumpieron en un quincho pero tampoco encontraron ningún elemento de valor para sustraer. Por último, los invasores treparon otra medianera y llegaron a la casa de Julieta Caram Yapur. De allí sustrajeron una bicicleta y huyeron. El hecho ocurrió el miércoles a las 0.30 en barrio Oeste.
“Entraron por el jardín y fueron pasando por el fondo de las casas; llegaron a medianoche, cuando yo estaba con mis hijos y mi familia; estaba todo prendido y hasta escuchábamos música, pero los tipos actuaron igual”, explicó la propietaria a LA GACETA.
“Nos asustamos mucho; decidimos no salir y nos encerramos en una pieza. Llamamos a la Policía y cuando llegaron revisé las cosas del quincho; se llevaron una bici de mountain bike y dejaron revuelto el lugar; no tuvieron tiempo de llevarse una bici playera y una bordeadora”, continuó la joven.
Caram contó que los ladrones habían revisado el quincho de una vecina también; allí habrían intentado llevarse un equipo de música y los cuadros de unas bicicletas.
El rodado robado es una Topmega color flúor; según detalló su dueña, se trata de una de las marcas de bicis de montaña más económicas en el mercado.
“La verdad ya la doy por perdida; no creo que la recupere. Hice la denuncia en la seccional 12°, que es la correspondiente a mi barrio. Me dijeron que es más probable que se la encuentre entre los grupos de venta”, dijo con resignación.
Extorsión y estafa
Caram se mostró asustada ante las llamadas que recibió en los últimos días: “me hablaban de barrio La Mancorita, El Palomar y demás pidiéndome un rescate por la bicicleta. Me pidieron entre $ 10.000 y $ 12.000, pero cuando les pregunto por un distintivo que tiene la bici en el cuadro no lo reconocen, son estafas”.
Por último volvió a recordar detalles de esa noche terrorífica. “La verdad no sé si los ladrones tenían armas, tengo dos perros grandes que querían salir a comerlos vivos pero no quise arriesgarlos a que pudieran matarlos, son como dos hijos más para mí, los encerré conmigo”, concluyó.
Fuentes de la Policía confirmaron que están investigando el caso y recomendaron realizar la denuncia correspondiente y a no pagar ningún tipo de recompensa por el bien sustraído.